Crónica U18 contra CDR Mezquita 4-11

El día 4 nos dirigimos a Córdoba a jugar contra el CDR Mezquita, un encuentro de Liga que no podíamos permitirnos perder. En el autobús de ida, que compartíamos con los seniors, muchos de los jugadores optaron por ver un partido de rugby o repasar las jugadas con el entrenador Suso en la libreta.
Al llegar a las instalaciones, nos cambiamos rápidamente, nos tomamos la habitual pieza de fruta y saltamos al terreno de juego. Entre observaciones sobre el campo y la meteorología comenzó el calentamiento. Sin embargo al poco tiempo llegaron dos malos augurios. En primer lugar unos nubarrones negros que amenazaban con un partido repleto de melés y balones resbaladizos, y la lesión de nuestro flanker Julián, que quedó sepultado en un ruck y sufrió un latigazo cervical. Esto además provocó que el partido se aplazara, ya que el jugador lesionado permaneció tumbado en una camilla improvisada hasta que llegó la ambulancia, tres cuartos de hora más tarde. Entretanto estuvimos practicando la recepción de la patada y los pases con el balón mojado.
Al fin llegó la ambulancia, y al poco tiempo comenzó el partido. El equipo cordobés aprovechó su saque de centro para colocar una patada profunda que nos obligó a jugar los primeros minutos de partido en nuestra 22. No obstante, ni la lluvia ni la espera hizo mella en la concentración de nuestros jugadores, que comenzaron el encuentro con una serie de placajes contundentes y una férrea línea defensiva que hizo poco a poco retroceder al adversario.
Tras ganar la posesión y avanzar unos cuantos metros, logramos comenzar a jugar en su campo. Tratamos de imponer nuestro sistema de juego dinámico, pero en contraste con la defensa impecable de los primeros minutos el ataque se volvió caótico. Se sucedían los pases marginales y las confusiones en el sistema, y los errores parecían contagiarse de jugador en jugador. Así y todo conseguíamos penetrar porque nuestro nivel de juego era superior, pero ni los entrenadores ni los jugadores estaban conformes con la desorganización que cundía en el campo. Al término de la primera parte ya estábamos en ventaja de bonus ofensivo, pero habíamos encajado un ensayo que no estaba entre nuestros objetivos. Se efectuaron los cambios necesarios en el descanso y nos prometimos afrontar la segunda parte desde otra perspectiva.
A lo largo del segundo tiempo se acusó el cambio en el equipo. El sistema comenzó a fluir, la conservación del balón prevaleció sobre los pases marginales y los offloads frustrados, y cada uno parecía saber su cometido en el campo. Esto resultó en un continuo flujo de ensayos, un juego que siempre tenía lugar en su campo y menos errores en situaciones de sobra entrenadas. A fin de cuentas la segunda mitad se resolvió con nuestro marcador a cero y más de cincuenta puntos en el suyo.
Tras lograr enmendar los fallos en el sistema, el conjunto se fue más satisfecho a los vestuarios, y ya con ánimos de apoyar a los séniors a toda voz en su partido, que jugaron justo después.

Luis Guija

2017-11-14T01:18:06+00:00 noviembre 14th, 2017|Sub18 - Cadetes|